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Now Hiring: Causas y posibles consecuencias de la crisis laboral en Estados Unidos


En mi reciente viaje a las ciudades de Boston y Nueva York, me causó impresión que muchos negocios comerciales aún estaban cerrados y que la recuperación de la pandemia parecía muy lenta. Vi en muchos negocios letreros grandes en los que se leía NOW HIRING (estamos contratando personal). Pregunté él porque de esa situación. Ya que uno esperaría que mucha gente estuviera buscando trabajo después de más de un año de pandemia y programas de vacunación. Me contaron que está muy difícil conseguir personal para trabajos en comercios porque muchos han decidido vivir de los subsidios que el gobierno americano de Biden está dando, y esperan el establecimiento de un salario mínimo más alto, como lo prometió el presidente Biden en su campaña. Ahí la impresión se me volvió preocupación.


Estados Unidos era el país de la ética del trabajo, donde cualquier inmigrante podía, trabajando duro, lograr una buena posición económica. El hecho de que este país se haya vuelto (por causa de esa concepción mamerta de que los gobiernos deben mantener “a sus pobres”, sin crear una estructura que genere riqueza, y por tanto empleo, para sacarlos de la pobreza) un país donde se busca mantener al pobre en su condición de pobre con “regalos” del gobierno, que obviamente saca de los impuestos, es cuando menos, impactante. Con esta posición ideológica convirtieron la pobreza en una condición de minusvalidez. Ver eso en las grandes ciudades gringas lo deja a uno consternado y preguntándose qué pasó en Estados Unidos para que diera ese giro hacia lo que siempre fue su ideología contraria – una que además ha fracasado dondequiera que se ha montado.


Estados Unidos maneja uno de los endeudamientos más altos de los países OCDE, sostenido con tasas de interés cercanas a cero, resultado a su vez de una muy baja inflación. Y lo paradójico es que es probable que la inflación se esté creciendo como resultado del “gasto” de los subsidios que no está atado a un crecimiento económico. El aumento de la inflación puede llevar a Estados Unidos a crisis fiscal y recesión económica. Si esto sucede, esto significaría que la idea de los subsidios no sería un tiro al pie de la economía gringa, sino un tiro muy cercano al corazón.


Poner subsidios es fácil, pero quitarlos es un problema que genera “malestar social”. Lo increíble es que todos sabemos que las ideas mamertas (regalos estatales sin contraprestación del ciudadano) solo producen pobreza, pero parece que irracionalmente lo olvidamos, incluso en la sede de las grandes escuelas de economía mundial. Naturalmente, con eso gana alguien, fuera de los votos políticos (y sería bueno averiguar quién), pero eso fue objeto de una columna anterior.


Claro que es mucho más difícil montar un sistema de creación de riqueza que dar regalos con los impuestos. Lo primero es que Estados Unidos, para lograr un mejor mercado laboral en negocios de tipo comercial, debe mejorar su sistema educativo a nivel de educación primaria y educación media, ya que está muy por debajo de otros países de la OCDE. Ese problema educativo explica también porque una gran parte de ciudadanos estadounidenses son tan propensos al pensamiento mágico y no racional. Como, por ejemplo, que las vacunas dan autismo, o son mecanismos de control poblacional (ahora que el crecimiento de la población mundial muestra que está alcanzando pico y empezará a declinar), o son conspiraciones, lo que tiene en jaque la salida del país de la pandemia del covid, y antes por el contrario, se arriesgan a nuevos brotes por las variantes del virus.


Ese problema educativo gringo a nivel de educación media se observa también en el Gran Boston, la ciudad con el mayor número de universidades en el top mundial en el mundo, al hacerse patente que la mayoría de los estudiantes en esas universidades son de origen oriental e indio, mientras los estadounidenses son minoría.


El gobierno decidió alterar el mercado laboral con su “intervención en defensa de los pobres”, pero en cambio, no le ha metido la mano al capital financiero especulativo que fue responsable de la crisis mundial del 2008, ni a las empresas de comunicaciones como las redes sociales, hoy influyendo sobre las decisiones populares como “orgullosamente” lo reconoció la otrora revista seria Time, al contar como se habían unido para derrotar a Trump. Con el argumento que la ley antitrust es muy “difícil” de aplicar a esas empresas de comunicaciones, analistas filoizquierdistas como Fukuyama han llamado a algo así como a una autorregulación. Y todos sabemos que yo con yo, no preña.


Es difícil entender porque la primera potencia mundial se metió por el camino del populismo izquierdista, pero esperamos que se pueda echar la reversa. Una gran ventaja de los Estados Unidos es que constitucionalmente el estado federal tiene límite a la carga impositiva que puede establecer por lo que no puede entrar en la espiral de reformas tributarias en que vivimos en Colombia. Y otra talanquera constitucional gringa es la verdadera independencia y seriedad del poder judicial de los Estados Unidos, que impide, al menos por el momento, el fenómeno de la politización de la justicia y la judicialización de la política que, por ejemplo, tiene a punto de convertir a Colombia en un estado fallido. Aunque hoy muchos “analistas liberales” ven eso como una “debilidad” del estado estadounidense.


La nueva epidemia gringa del virus mamerto que produjo la enfermedad del “NOW HIRING” debería ser un aviso para otros países que están pensando en crear un “salario a la pobreza”, pero todos sabemos que la pandemia incontrolada que hace varias décadas atacó al planeta fue la de la estupidez, para la cual nunca habrá vacuna, aunque ayuda mucho una buena educación y un estado claro en su función democrática realmente liberal.


Lo verdaderamente angustiante es que si eso está pasando en el corazón de los Estados Unidos que será de nosotros que hoy tenemos como “esperanza” al santista-gavirista de Alejandro Gaviria quien se quiere vender como una mezcla de Antanas Mockus con Rodolfo Llinás, y es solo la ficha de la izquierda para crear el “falso centro” que en su momento se unirá a la izquierda en el nombre de la paz santista. Y no se olviden que sus “estudios” llevaron a prohibir la irrigación de la coca con glifosato, que hoy nos tiene como el campeón mundial en sembradíos y producción de cocaína. Y también hizo estudios que mostraban el efecto multiplicador del crecimiento del PIB con la paz santista, lo cual, como se vio, era solo humo de mago. Él no tendría ningún problema en cocinar un estudio que muestre los beneficios de los subsidios de contraprestación. Es un maestro en “economía creativa”. Si Estados Unidos muestra retroceso, el futuro se ve como un cambio dimensional hacia el espacio mamerto puro.

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